¿Son realmente biodegradables los pañales bios?

Al momento de elegir los pañales para nuestros bebés, es legítimo preguntarse si la compra de pañales ecológicos puede disminuir su impacto sobre el medio ambiente. Surgen muchas preguntas que parece responderse, pero ¿Realmente son 100% biodegradables? ¿Que pasa realmente cuando desechamos los pañales bios? Analizaremos un poco para responder estas inquietantes.

En primer lugar, ¿Que significa biodegradable?

Pues antes de decir si es o no biodegradable, deberíamos siquiera preguntar ¿qué es ser biodegradable? Bueno, es aquello que se puede descomponer en dióxido de carbono, metano, agua o moléculas orgánicas simples mediante microorganismos mediante el uso de compostaje, digestión aerobica y anaerobica o procesos similares a ello.

Ahora bien, los pañales realmente no son biodegradables, para empezar los pañales tienen muchos componentes que no son completamentes bio, por ejemplo, tiene el elástico alrededor de las piernas, el velcro para ajustarlos al cuerpo y el gel absorbente ( SAP) que no son descompuestos a la totalidad. La realidad es que no hay ningún pañal desechable bio o no, que sea 100% biodegradable.

Entonces ¿por qué algunos fabricantes indican que sus pañales lo son? Bueno para aclarar, cuando dicen que son bio, quieren decir que tienen algunos componentes que lo son, pero no todo el pañal, por ejemplo, algunos en vez de tener SAP tiene un núcleo absorbente de pulpa de madera o de bambú, y estos componentes son bio, pero el pañal no es solo es la parte absorbente, es decir, son parcialmente biodegradables.

La biodegradabilidad no es lo más importante

Se suele pensar que cuando se habla de un pañal bio, solo se toma en cuenta cuando es desechado y esto lo hace bio o ecológico, pero la mayor parte del impacto ambiental proviene de su ciclo de vida en la producción, es decir, antes de salir al mercado.

La biodegradabilidad es importante, pero es difícil de conseguir porque a la final todos los pañales terminan en vertederos, y por lo general, los vertederos tienen un proceso anaerobico, es decir, sin aire y luz, y para lograr que sean descompuestos necesitan un proceso aerobico, por lo que pueden durar años sin poderse descomponer. Sin embargo, para lograr que un pañal se biodegrade es mejor no tirarlo a un vertedero sino hacer compostaje, claro debe hacerse muy bien porque eso puede generar otros problemas.

Lo realmente importante es observar si durante su ciclo de vida no genera ningún impacto ambiental, por lo general, las empresas se certifican para obtener los sellos ecológicos con respecto a este ámbito.

Entonces ¿qué hace que un pañal sea “eco”?

Ahora nos queda la duda, ¿que realmente hace ecologico un pañal? Bueno como se comentaba antes, hay que tomar en cuenta, todo el proceso de elaboración del pañal, todo su ciclo de vida, empezando por todo lo relacionado con las materias primas, tomando en cuenta en cómo se cultiva, se procesa y todos aquellos desechos que quedan después de procesarlos. Todo esto tiene mayor impacto ambiental, representando más del 80% del impacto que genera en el ambiente que incluso después cuando el pañal entra al mercado y este a nuestra disposición.

En general, las marcas de pañales ecológicos, se esfuerzan por cuidar el medio ambiente y tratan de alcanzar sellos ecológicos con respecto a su producción, además que son más responsables y son transparentes. Cabe acotar que para conseguir estos sellos, son evaluados de manera muy estricta, así que en ese sentido, genera mucha confianza, cuando en sus empaques trae diferentes sellos ecológicos por diferentes empresas.

Podemos tomar como ejemplo a la marca ecologica Bambo Nature, está certificada por la etiqueta ecológica Nordic Swan. Esta etiqueta ecológica evalúa el impacto ambiental de un producto durante todo su ciclo de vida, desde las materias primas y la fabricación, hasta el uso del pañal y, finalmente, la eliminación.

Para ser certificado por la etiqueta ecológica Nordic Swan, el pañal debe alcanzar objetivos estrictos en:

  • Consumo de energía y recursos.
  • Emisiones de fábrica en aire, agua y tierra.
  • Límites en la creación de productos de desecho.
  • El contenido de sustancias peligrosas para el medio ambiente en el producto, eso incluye cualquier cosa que pueda ser peligrosa para los humanos

Por eso es importante buscar un poco más profundo y así tomaremos mejores decisiones, tanto para nuestros bebés como para el planeta.

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